LIMPIEZA DE PRIMAVERA: DESEMPOLVAR LA DEMOCRACIA

By Francesca Fiorentini

Las guerras y ocupaciones de Washington:
Resumen del mes #72

30 de abril de 2011

Por Francesca Fiorentini, War Times/Tiempo de Guerras

Botar lo viejo, traer lo nuevo. Es una regla vieja de limpieza de primavera que los pueblos árabes están haciendo con creces, barriendo los viejos regímenes opresivos. Es hora de hacer limpieza de primavera también en Washington.

Es hora de salir de la mentalidad congelada que usa aviones caza para negociar en el intento de botar al dictador -- antes aliado – Muamar el Gadafi, y se hace de la vista gorda sobre la invasión saudí de Bahréin.  Es hora de hacer algo aparte de intercambiar de lugar los líderes guerreristas como Petraeus y Panetta. Es hora de dejar la actitud que responde a los acuerdos de vanguardia entre Fatah y Hamas al repetir la idea racista que la democracia y la unidad nacional sirven muy bien para todos menos para los palestinos. Es hora de salir afuera y no solo apreciar las flores de primavera, sino también olerlas.

Los eventos de abril – que continuaron con los movimientos por reformas democráticas en el medio oriente y el norte de África; los trabajadores en Wisconsin y el resto del país se movilizaron para sus propias primaveras democráticas; Wikileaks reveló la ineptitud y brutal falta de marco legal en Guantánamo – todo llama a un nuevo tiempo. Pero Washington parece estar congelado en el tiempo, al lado equivocado de la historia. O, mejor dicho, al lado equivocado del pueblo. Es hora de agarrar nuestras escobas primaverales y empezar a barrer.

LIBIA: MODELO DE CAOS

En lugar de dar la bienvenida a los movimientos democráticos del mundo árabe, Washington se dedica a obstaculizarlos y – si no logra eso – a manipularlos. Este es el caso con Libia. Más de un mes después de la peligrosamente abierta resolución del Consejo de Seguridad que autorizó una “zona libre de vuelos” sobre Libia, Estados Unidos, el Reino Unido, y Francia han hecho muy poco en términos “humanitarios” pero mucho en términos de “intervención”.  Muchas vidas se han perdido, y hay pueblos enteros desplazados, como temían muchos, el país ahora está dividido y se está hundiendo en lo que parece ser una guerra civil estancada.

En respuesta, Francia, el Reino Unido y los conservadores republicanos como John McCain exigen mayor compromiso militar. En abril Washington envió dos aviones teledirigidos Predator a Libia, las mismas armas que han quitado cientos de vidas en Pakistán. Berlusconi recientemente se unió a la lucha contra Gadafi, comprometiendo  la fuerza aérea italiana, e ignorando el hecho que hasta hace poco él y el Coronel eran bastante amigables el uno con el otro, intercambiando todo desde mujeres a armas.

Y es crítico mencionar que apenas meses antes de que estos poderes del occidente desataran sus armas en contra de Gadafi, tenían esperanzas de venderle a él esas mismas armas. Un informe que se dio a conocer este mes el Comité Parlamentario sobre el Control de Exportación de Armas del Reino Unido documenta que hasta fines del año pasado, el Reino Unido había vendido a Libia armas como rifles para francotiradores y rifles de asalto, metralletas y armas no letales para el control de multitudes. También este mes Associated Press y Der Spiegel informaron sobre el comercio de armas occidentales a Libia en 2009: Por ejemplo, Italia vendió a Libia $161 millones en armas, además de una venta de transportes blindados para tropas con valor de $77 millones de dólares que se propuso pero (por suerte) fue descartada en el verano de 2010.

Esta media vuelta de amigos a enemigos revela las razones de fondo tras la intervención humanitaria occidental. Se trata de una riña por influencia en vista de los movimientos populares regionales que amenazan el viejo orden que favorecía el oeste. Phyllis Bennis, analista del Institute for Policy Studies, afirma “ahora Estados Unidos está buscando, junto con sus aliados, nuevas formas de asegurar que todavía podrá controlar cómo se gobernará la región. ¿Será gobernada por gobiernos del tipo pro-occidente, neoliberal, y a favor de las compañías petroleras? ¿O será gobernada por algo diferente que representa otra interpretación de la democracia?”

PARTE DE UN DETERIORO GLOBAL

En lugar de negociar un cese al fuego, otra vez los poderes occidentales se encuentran estancados en una guerra prolongada en la región. Es el resultado que esperaban los poderes que se abstuvieron de la Resolución Libia del Consejo de Seguridad, especialmente Brasil y los Miembros Permanentes Rusia y China. Esos gobiernos ahora han reclamado que la OTAN se ha excedido al mandato original de la UNO, y que se opondrán a cualquier otra resolución que autorice mayor participación. Rusia ha expresado de manera explícita que vetaría cualquier escalamiento de esa índole.

Además, la situación global se está transformando. Este mes, los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) se encontraron en China para hablar sobre la cooperación y alternativas al sistema monetario global dolarizado. También admitieron al grupo informal a Sudáfrica, convirtiendo a BRIC en BRICS. Con economías que están creciendo mucho más rápido que las de los Estados Unidos o Europa, los BRICS son una fuerza creciente no atada a los intereses occidentales. El imperio que hasta hace pocos años se consideraba “el único super-poder mundial” ahora se encuentra endeudado y hasta incapaz de mostrar resultados cuando despliega su poderío militar. Ya es tiempo que Washington deje las armas y que se ponga al día con esta nueva realidad multi-polar.

EL CALLEJÓN SIN SALIDA DE AF-PAK

El desconecte entre Washington y la realidad queda ilustrada en su esfuerzo fracasado en Pakistán y Afganistán. En Pakistán, ha habido mucha presión sobre los militares estadounidenses para comprobar que todavía aguanta la vieja estrategia de buscar militantes y atacar con aviones teledirigidos junto con millones de dólares en lo que equivale a sobornos. Pero este mes la alianza tensa entre los ejércitos y agencias de seguridad paquistaníes y estadounidenses – parecido a una historieta de espías –empezó a desmoronarse publicamente.

En dos reuniones en abril – uno entre el pronto a ser Secretario de Defensa Leon Panetta y el jefe de la agencia de espías paquistaní (Inter Services Intelligence, ISI) General Ahmed Shuja Pasha, y otro entre el jefe del Estado Mayor Conjunto Almirante Mullen  y el jefe militar paquistaní General Kayani, Pakistán expresó preocupación que los ataques de aviones teledirigidos han tenido el efecto contrario de reforzar el apoyo popular a los militantes. Ellos pidieron a los Estados Unidos detener estos ataques de manera inmediata. Estados Unidos ha realizado 29 ataques con aviones teledirigidos sólo en lo que va del año 2011, concentrados sobretodo en la zona de la frontera afgana, matando a cientos de civiles inocentes y a unos cuantos militantes.

Después de esas reuniones, Mullen acusó abiertamente al ISI de apoyar la red militante Haqqani que tiene vínculos con Al-Qaeda, revelando de esta manera públicamente lo que antes fue un hecho conocido pero privado entre los militares. Luego, el 22 de abril un ataque teledirigido en Waziristán norte mató a 25 personas, entre ellos cinco mujeres y cuatro niños.

No sorprende que el pueblo paquistaní esté harto ya. Muchos se están movilizando para crear una alternativa no violenta y democrática a los militares e insurgencias. Entre el 23 y el 25 de abril, en la primera gran movilización pública contra los Estados Unidos, una gran cantidad de partidos políticos y organizaciones encabezados por el ex estrella del cricket Imran Khan y el Partido Movimiento por la Justicia se sentaron para bloquear las rutas de abastecimiento de la OTAN en Peshawar. Hablando a los miles de paquistaníes que participaron en la manifestación, Khan denunció los ataques de aviones teledirigidos, la complicidad del gobierno paquistaní en los mismos, y señaló que la protesta era apenas el principio de una campaña más larga. Estas son las voces del tipo de movimiento que deberá ampliarse y apoyarse, porque podrían acabar con el engaño del contraterrorismo.

Mientras tanto, en Afganistán, el Talibán libera a cientos de la prisión , los dirigentes paquistaníes se encuentran con el Presidente Karzai y sugieren  que cambie sus alianzas del oeste a China debido a los cambios en poder global que se mencionaron anteriormente. Y aunque se está desmoronando para Washington, el gobierno de Obama sigue promoviendo negociaciones para una Declaración de Sociedad Estratégica que establecería bases permanentes de EE.UU. en Afganistán.

Pero en casa aumentan las presiones. Unos cuantos demócratas y hasta algunos republicanos se están apartando de la línea oficial. La Senadora de California Babara Boxer volvió a presentar el proyecto de ley del ex Senador de Wisconsin Russ Feingold que impondría tanto una cronología como una fecha exacta de retiro de tropas. Esto sigue a una resolución aprobada por el Comité Demócrata Nacional que promueve “un retiro pronto de fuerzas armadas y contratistas militares de EE.UU. de Afganistán” para julio de este año. El activista anti guerra Tom Hayden ha repetido mucho la importancia que el movimiento anti guerra aproveche estas divisiones en el partido demócrata, aquí está su artículo más reciente.

SURGE ACUERDO FATAH-HAMAS DE LA PRIMAVERA ÁRABE

Este mes la primavera también llegó a Palestina y, nuevamente, no fue totalmente cómo la quería Washington. El acuerdo Fatah-Hamas para un gobierno de unidad que se anunció hace pocos días subraya el fracaso de la política del gobierno de EE.UU. y a la vez fue un golpe fuerte a los líderes israelíes, y de una manera muy diferente, afectó también a los mundos árabes y musulmanes.

La política de la Casa Blanca sobre Israel y Palestina ya se encontraba en problemas grandes, incluso antes de la primavera árabe debido a presiones del  gobierno derechista colonialista e intransigente de Israel junto con el control del dogma pro israelí en la política interna estadounidense y la necesidad de mantener su influencia sobre los supuestos regímenes árabes “moderados”.  Intentos por lograr que Israel acordara hasta los pasos mínimos que fueran aceptables a la Autoridad Palestina bastante pasiva fueron condenados al fracaso a menos que Estados Unidos usara (ni quiera Dios) su poder de recortar su enorme apoyo económico anual a Israel. Ya que no estaba dispuesto a llegar a esos extremos, a Washington sólo le quedaba la retórica.

Y luego, todo mundo quedó más apretado por la Primavera Árabe. Los poderes en Israel reaccionaron con horror ante el surgimiento de movimientos democráticos en el mundo árabe y se pusieron cada vez más renuentes. Entró en el poder un gobierno egipcio menos dispuesto a actuar como el brazo fuerte para EE.UU e Israel, o a tratar como enemigo a Hamas. Las revoluciones en otros países árabes han levantado las expectativas y las esperanzas de democracia, unidad y un fin a la ocupación entre los palestinos. La Autoridad Palestina, que no ha logrado ningún resultado positivo de su estrategia de contar con Washington para detener la colonización israelí, había pasado a la ONU para pedir el reconocimiento del estado palestino. Un gobierno de unidad nacional fortalecería la posibilidad de lograr este tipo de reconocimiento. Entonces con una participación activa y directa del nuevo Ministro del Exterior egipcio, se logró un acuerdo.

Hasta el  New York Times reconoció la nueva dinámica: El acuerdo "fue la primera señal tangible que el levantamiento en todo el mundo árabe, sobretodo la revolución egipcia, tenía un impacto sobre los palestinos, quienes han estado perdiendo la confianza en las negociaciones a favor de la paz con Israel auspiciados por EE.UU. Ahora parecen estar volcándose más hacia otros árabes... El acuerdo también a puesto énfasis en el desarrollo de  la política exterior de Egipto, su creciente influencia en la región y los retos que eso supone para Israel. El nuevo gobierno egipcio buscó agresivamente las negociaciones palestinas; ha reconocido la Hermandad Musulmana, que tiene lazos fuertes con Hamas; y está cuestionando un trato con Israel sobre gas natural”. 

Como era de esperarse, el Primer Ministro Netanyahu denunció el acuerdo, y declaró que la Autoridad Palestina debe escoger entre la paz con (o sea, rendición a) Israel y la colaboración con Hamas. Las declaraciones iniciales del gobierno de EE.UU. y legisladores dirigentes de ambos partidos hicieron eco a Israel, repitiendo la afirmación de EE.UU que Hamas es simplemente una organización terrorista (elegida de manera democrática).  También es probable que algunas voces liberales estadounidenses – judías y no judías – que recientemente han aumentado sus críticas a las políticas de Israel ahora se echarán para atrás, causando problemas en el corto plazo para la solidaridad con palestina en Estados Unidos.

Pero nada puede esconder el hecho esencial que este acuerdo es un tremendo golpe a las políticas de Israel y Estados Unidos. Las reacciones iniciales desde la franja de Gaza hasta Cisjordania hasta la diáspora palestina reflejan que se ha levantado la moral de la lucha palestina, y también dificulta que Washington o Tel Aviv pueda maniobrar con un mundo árabe que está en un movimiento sin precedentes. La puesta en práctica del acuerdo sin duda será difícil. Ninguna de las facciones palestinas ha dejado sus debilidades de noche a la mañana y la maquina propagandística israelí-neoconservador entrará en movimiento hiperactivo en los días y semanas venideras. Pero se ha logrado otro hito en la Primavera Árabe y se abren nuevas posibilidades para un fin a la ocupación.

¿PRIMAVERA NORTEAMERICANA?

Otro surgimiento primaveral de democracia que está asombrando a los políticos ha ocurrido aquí en casa. Inspirado por tres meses de acción de parte de la clase trabajadora wisconsiana, han salido a la luz sindicatos y organizaciones comunitarias para pelear en contra de los recortes presupuestarios a la educación, Medicare, Medicaid, y otros programas sociales. Respondiendo a llamados de AFL-CIO, mas de mil 200 actividades se realizaron en todo el país el 4 de abril bajo el lema Somos Uno. Estas actividades fueron seguidas por actividades creativas para el Día de los Impuestos en ciudades en todo el país por grupos como US Uncut y la Alianza Right to the City.

Estos esfuerzos están cobrando fuerza a pesar de que el debate presupuestario limitado por los medios de comunicación ha ignorado las encuestas populares (que el 45% prefiere recortar gastos militares que el Seguro Social o Medicare, según una encuesta del Washington Post/ABC News) y los verdaderos desgastes para las finanzas nacionales (subvenciones a corporaciones y guerras imperialistas). El gobierno de Obama fracasó en ofrecer liderazgo sobre el presupuesto, se rindió a las tácticas infantiles de la derecha y promueve el mito que el problema principal es el déficit fiscal. El presupuesto federal que finalmente fue aprobado el 15 de abril incluye un abrumador recorte de $6.2 billones en gastos federales para los próximos diez años pero ¡no incluye ningún recorte en el presupuesto de la defensa! Obama sí solicitó un pequeño recorte de $400 millones en la defensa para los próximos 12 años, una propuesta que se debatirá cuando se reúne el Comité del las Fuerzas Armadas a principios de mayo. Quizás sea una fecha que no querrán perder los activistas a favor de la justicia económica y anti guerra.

Las conexiones entre las subvenciones a corporaciones, guerras en el exterior, desempleo y los recortes a servicios sociales están más claras que nunca. Se necesita urgentemente liderazgo para conectar estos puntos y presentar propuestas sobre cómo realmente construir y balancear la economía. Por esto es como un soplo de aire fresco el Presupuesto Popular presentado en el Congreso por el Congressional Progressive Caucus. Al citar el fraude y la inutilidad de tantos gastos militares, el Presupuesto Popular propone poner fin a gastos de emergencia y discrecionales de Defensa y en efecto terminar las guerras en Afganistán e Irak. Esto, junto con un programa de empleos, reforma a impuestos corporativos y acceso público a atención de salud han resultado en un bloqueo de cobertura del Presupuesto Popular en los medios de información corporativos. Los activistas progresistas tratarán de superar este bloqueo con el apoyo bienvenido de economistas liberales como Jeffrey Sachs y Paul Krugman.

HORA DE UNIDAD, HORA DE ACTUAR

¿Que se requiere para no sólo debatir a nivel nacional el Presupuesto Popular, sino lograr su aprobación? Acción, acción, acción. Específicamente, acción multisectorial y sobre múltiples temas que refleje los muchos sectores e intereses que estamos luchando juntos contra la misma ofensiva derechista-corporativa-militar. Se pueden ver ejemplos de base en esfuerzos como New Priorities Network, cuyos afiliados locales han logrado la aprobación de resoluciones en concejos municipales que piden un cambio de inversiones de la guerra a los empleos, y están haciendo cabildeo para que los congresistas hagan los mismo.

Pero no es fácil construir los puentes para conectar diferentes sectores y temas. Si bien las iniciativas sindicales como Somos Uno tienen la posibilidad de ser un antídoto para el Tea Party, en general los sindicalistas no han adoptado una estrategia que perciba el fin a la guerra como parte integral de los derechos de los trabajadores y la justicia económica. Al reflejar sobre las acciones del 4 de abril, Michael Eisenscher de US Labor Against the War menciona que a pesar de que la fecha fue el aniversario del asesinato de Martin Luther King Jr., “no se hizo referencia al hecho que el 4 de abril también fue el aniversario del discurso histórico de King en la Iglesia Riverside contra la Guerra de Vietnam, ni el papel desempeñado por King como pacifista y activista anti guerra”.

Eisenscher, que también participa en New Priorities Network, agrega que el propósito de las campañas enfocadas en la “economía de guerra” es promover las relaciones “entre grupos que pueden tener ciertas diferencias, pero que comparte el interés común de cambiar el orden económico”. Estas relaciones, que no siempre han prosperado, no surgirán de la noche a la mañana. Pero, como dicen Eisenscher, “requerirán un compromiso a largo plazo para ejercer influencia no sólo en las decisiones políticas sino también en un cambio a la cultura política”.

Esta primavera está llena de esperanza y oportunidades. Es la estación en que puede ganar terreno la fermentación de un agenta progresista como la que propone el Presupuesto Popular. Si el sentimiento popular se puede pasar de pasivo a activo, tendremos la posibilidad de reformar el terreno político. Este tipo de presión externa sobre Washington puede, entre otras cosas, cambiar el campo de batalla electoral y revertir el patrón de muchos ciclos pasados cuando la agenda progresista ha quedado subordinado a los cálculos electoreros de un candidato demócrata.

En esta primavera tendremos la oportunidad de mostrar que no han desaparecido los movimientos a favor de la justicia racial y económica, los trabajadores, derechos de inmigrantes, anti-globalización, y luchas anti-guerra, simplemente han estado esperando un cambio de estación para poder florecer. Ha llegado ese momento.

The views expressed here are those of the author and do not necessarily represent those of the entire War Times project

Francesca Fiorentini is an independent journalist and comedian based in Buenos Aires, Argentina. Before working with War Times she was an editor with Left Turn magazine andWIN: Through Revolutionary Nonviolence, the magazine of the War Resisters League. She writes, produces, and directs the comedy video blog Laugh to Not Cry.  Follow her @franifio

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